Publicado en la Revista Timoneles de Argentina.
Comunicaciones por José Rothman
Hablando del mal tiempo.
El solo hecho de tener un pronóstico desfavorable para navegar debe ser motivo para prepararnos en torno a las comunicaciones. Es evidente que en ellas, como en tantas otras cosas de la navegación, la diferencia entre ser estrella o terminar estrellado es la prevención. Ella siempre es poca. Si bien es distinta la situación de una embarcación navegando en aguas abiertas o protegidas, no esta demás tomar siempre las máximas prevenciones por lo que viniera.
La navegación con mal tiempo es aquella en que sin estar en una emergencia nos plantea condiciones que dejan de lado la apacibilidad y muchas veces la sonrisa. La buena navegación con mal tiempo se realiza encarando el momento con la seriedad que merece el cuidado puntual de nosotros, nuestros seres queridos y nuestros bienes materiales. Y esto rige de igual modo en las comunicaciones.
Escuchando a los demás
Un primer punto es la escucha. Las comunicaciones con mal tiempo se inician antes del mal tiempo. Las autoridades marítimas de las zonas que todos navegamos habitual o especialmente dan como norma avisos a los navegantes vía radio indicando en Canal 16 por que frecuencia marina se ha de emitir el boletín respectivo. Fuera de los boletines cualquier autoridad marítima ha de brindar de inmediato pronóstico al navegante que se lo solicite. La escucha de las frecuencias marinas tiene la ventaja de tomar comunicados entre otros barcos ya que el servicio es público. Este es otro modo de anoticiarnos sobre la posibilidad de mal tiempo y poder tomar recaudos sobre ello.
Del mismo modo vía celular podemos hoy solicitar pronóstico al servicio meteorológico nacional o de la Armada o bien de tener Internet a bordo también podremos estar al tanto de que nos depara el tiempo por diferentes consultas. Desde luego la escucha de estaciones de Radio comerciales es un elemento contributivo al ingreso de comunicaciones sobre pronósticos mateó también. Y si escuchamos en AM y viene mal tiempo lo veremos en las descargas que el aparato de radio recibe
Buena preparación
La comunicación efectiva con mal tiempo no excluye los cuidados que debe tener una embarcación amarrada o fondeada. Para aquellos que navegan deltas y arroyos un borneo puede significar la rotura de una antena. Ya sea que esta se encuentre en un fly de un barco a motor, en una vara extensora en la popa de un velero o en el tradicional tope de palo mayor de un velero deberá atenderse que por movimientos del barco este no roce con árboles o piezas de muelles que generen la rotura o deterioro de la antena o su fijación.
La preparación también involucra un chequeo de los elementos. Nunca sabemos cual ha de ser el equipo que nos ha de ayudar. Por ello es importante verificar que nuestro teléfono celular tiene carga de no menos del 75 por ciento en aquellos de larga vida en sus baterías, o del cien por cien en otros equipos. Del mismo modo deberemos verificar en el caso de teléfonos con servicio de tarjeta que tengamos saldos suficientes y hasta una tarjeta telefónica suplementaria.
La verificación de condiciones se aplica a los equipos VHF de mano. Estos deben –siempre que iniciemos una navegación- estar a full con su carga y en lo posible con baterías de respaldo.
A Mano y Seguros
Los equipos de comunicaciones deben estar a mano de sus operadores. Y en lugares seguros.
El uso de equipos de mano sumergibles en VHF es una gran ventaja. En los casos de aquellos protegidos solo contra salpicaduras (teléfonos celulares incluidos) no esta demás una bolsa estanca que favorezca su cuidado y sus prestaciones disponibles en todo momento.
De nada sirve en las comunicaciones con mal tiempo que nuestros elementos de mano estén seguros en un bolso o en una taquilla del barco. Deben siempre estar minimamente a la mano del capitán y de cada persona. Los equipos de mano podrán ser llevados en cintura o en bolsillos de los trajes de agua al igual que los celulares. Un punto utilizado por los buzos es uso del equipo colgado del cuello lo que lo deja a mano en todo momento y reduce sus posibilidades de enganche. Existen unos prácticos “collares” de tela con enganches rápidos para llevar al cuello los equipos sean cuales fueren.
La comunicación a mano involucra para aquellos que no tienen equipo de mano tener a acceso a su VHF fijo y si este esta retirado del cockpit en el caso de veleros que al menos el timonel tenga un parlante en el cockpit para escuchar las comunicaciones del canal en el que esta QAP.
La seguridad involucra también que los equipos telefónicos y de VHF portátil no deben quedar en superficies que por los cabeceos o rolidos de la embarcación originen su caída al Cockpit o lo que seria peor al agua -caso para nada imaginario y que muchos náuticos han experimentado.
Antenas y mal tiempo
Las antenas son la vida de la estación de radio.
Muchos navegantes dicen “cuando hay mal tiempo yo desenchufo la antena para que si entra un rayo no me queme el equipo”. La regla de desconectar antenas se ejecuta normalmente en estaciones de tierra y con gran altura por la electricidad estática y sus descargas que si pueden atenta la posición y altura de la antena ser motivo del deterioro de etapas electrónicas de un equipo de comunicaciones. Generalmente este desenchufar antena se efectuar en equipos comerciales que no necesitan estar conectados o bien en estaciones marítimas que reemplazan una antena alta que puede tener alta atracción de descargas por una antena mas baja que les permite seguir operando y en todo caso ante una necesidad recurrir a su antena elevada asumiendo el riesgo de descargas por el beneficio de una comunicación indubitable.
Del mismo modo los estáticos (descargas eléctricas de la atmósfera) han de hacer interferencia en comunicados radiales.
Bajo ciertas circunstancias las antenas en navegación con mal tiempo pueden generar variaciones en la recepción de comunicaciones y aun en su propia emisión. Esto es fruto del cabeceo o rolido que altera los planos de tierra y la orientación de la antena en relaciona a otra estación. Porque las antenas verticales (normalmente las marinas de VHF y las de BLU) son dipolos y ellos conforme el movimiento de verticalidad o no que tengan han de varias su direccionalidad aumentando o disminuyendo su efectividad.
En otros casos el tableteo en la emisión o en la recepción en una estación móvil marítimo puede deberse a que se encuentra floja en su sujeción al barco y el mal contacto de maza o tierra genera dicho disturbio.
Pero en radio el mal tiempo no es siempre malo. Existe algo que se llama propagación y cuando tenemos condiciones de mucha humedad muchas veces ocurre que en el ámbito marino aumenta dicha propagación de tal modo que se escucha y se comunica con estaciones lejanas suceso que nos sorprenden pues no es normal que se puedan estableces diálogos con ellas. Es como que estuvieran ahí nomás y eso es fruto de la propagación.
Muchos somos mas
Algunas personas tienen cierto resquemor a señalar a otros su situación que si bien no comprometida les puede inquietar por como se dan las cosas.
La navegación con mal tiempo tiene tres ángulos: El barco, la tripulación y las condiciones de navegación. No vamos a desarrollar en este caso ninguno de ellos pero si no podemos dejar de verlos y que bajo ciertas circunstancias que se presenten lo mejor que una embarcación navegando con mal tiempo puede hacer es dar su posición. La pregunta es a quien y como.
En primer lugar a la autoridad marítima de la zona. De este modo estaremos en su sistema y conocimiento. Ello evitará que deban ante una situación buscarnos “quien sabe donde” y cualquier ayuda o asistencia ya reduzca al mínimo la cuadrícula de posición. El VHF no agota la comunicación y esta si deseamos que sea – por cuestión de pudor- privada podrá ser brindada vía telefónica. El comunicado deberá indicar que es simplemente a los fines de que tomen conocimiento de la posición de la embarcación y su navegación en el sistema.
En dificultad de comunicar por uno u otro medio con la autoridad marítima podrá recurrir vía teléfono o radio a amigos o al club o marina. También por vía radio a las embarcaciones que nos rodean solicitándoles su posición y dándoles la nuestra e intercambiando información conforme lo que observemos. Agregaremos siempre nuestro plan de navegación y las condiciones de la nave y tripulación.
No estamos hablando que nos pasa algo. Simplemente estamos compartiendo un cuadro de situación. Anticipándonos, que es una manera de operar beneficiosa.
Cinco Puntos claves en las Comunicaciones con Mal Tiempo
1) La previsión y noticia del mal tiempo contribuye a mejor navegación.
2) El chequeo de los elementos de comunicación es el primer paso para buenos, seguros y efectivos comunicados
3) Los equipos de comunicaciones deben estar a la mano de quienes deben operarlos. En lugar seguro. Quien los opera a su escucha.
4) Las antenas deben cuidarse pues son la vida de la estación de radio.
5) Anticipar la posición a la autoridad marítima, amigos, club puede ser una medida excelente y la compañía de otros en un momento que sin ser grave no es simple.
Hasta la Próxima